9. EL SISTEMA SOLAR

El origen de la Tierra es un tema que aparece en numerosas mitologías y religiones de todo el mundo, dando explicaciones más o menos fantásticas. No fue hasta el s. XVII y XVIII en que se sentaron las bases para una explicación científica del origen de nuestro planeta. Aunque los descubrimientos de los siglos XIX y XX han aportado mucha información, aún hoy hay muchos aspectos de la historia de la Tierra que quedan por descubrir.

9.1. FORMACIÓN DEL SISTEMA SOLAR

Actualmente se considera que todo el Sistema Solar se formó al mismo tiempo, hace unos 5.000 millones de años. La teoría más aceptada sobre su formación es la teoría planetesimal o de la nebulosa primitiva. Según dicha teoría, el Sistema Solar se formó a partir de una nebulosa, una nube de gas y polvo que, al menos en parte, procedía de la explosión como supernova de una estrella cercana. El proceso resumido sería el siguiente: La nebulosa comenzó a girar lentamente. La gravedad hizo que se contrajese, con lo que aumentó la velocidad de giro y se convirtió en un disco aplanado y comprimido. La mayor parte de la materia se acumuló en el centro de la nebulosa, aumentando su presión y temperatura hasta que comenzaron las reacciones de fusión termonuclear: así nació el Sol. Alrededor del Sol se formaron agrupaciones menores de materia, en cuerpos llamados planetesimales, cuyo choque terminó formando los planetas. Debido al viento solar y la temperatura, la mayor parte de los gases ligeros se dirigieron a la periferia del disco, formando los planetas gaseosos gigantes (Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno). Las partículas rocosas, más pesadas, quedaron al interior, dando lugar a los planetas rocosos o terrestres (Mercurio, Venus, Tierra, Marte). FORMACIÓN DE LA TIERRA Durante millones de años, la Tierra, como el resto de los planetas, sufrió un constante bombardeo de planetesimales, asteroides y cometas. Esto, junto a la desintegración de los elementos radiactivos, hizo que nuestro planeta se hallase en estado de fusión. En estas condiciones, los elementos más pesados de nuestro planeta (hierro, níquel y, quizás, otros como oro, uranio, etc) se hundieron hacia el centro, formando el núcleo terrestre. Sobre éste se situaron los elementos más ligeros, que dieron lugar al manto y la corteza, formados principalmente de silicatos. Los gases que escaparon durante el proceso de enfriamiento de la Tierra, al combinarse, dieron lugar a la atmósfera primitiva, formada sobre todo por vapor de agua, amoniaco, metano y nitrógeno. El oxígeno era prácticamente inexistente pues todo el presente se combinó con otros elementos para formar óxidos. Por ello, se dice que esta atmósfera tenía carácter reductor, no oxidante. Aunque sigue habiendo polémica al respecto, parece ser que la mayor parte del agua terrestre procede de la aportada por cometas y meteoritos. Toda esta agua, debido a la elevada temperatura terrestre, se hallaba en forma de vapor. Cuando la Tierra se enfrió lo suficiente, comenzó a llover de manera ininterrumpida durante millones de años, hasta que la corteza se enfrió lo bastante como para que el agua líquida se acumulase en mares y océanos. Sólo unos cientos de millones tras la formación de nuestro planeta ya había océanos. LA LUNA Unos 100 millones tras la formación de la Tierra se formó nuestro único satélite: la Luna. La hipótesis más aceptada es la de la colisión: un cuerpo del tamaño de Marte (Tea), que orbitaba junto a la Tierra, chocó finalmente con ella. Los restos de este cuerpo y parte del manto terrestre dieron lugar a la Luna.

9.2. EL SISTEMA SOLAR

El Sistema Solar se compone de una estrella (el Sol). 8 planetas, satélites, cuerpos menores, gas y polvo cósmico. Planetas: son cuerpos que orbitan alrededor del Sol, tienen la masa suficiente como para que su gravedad les de forma más o menos esférica y han barrido su órbita de cuerpos menores. Salvo Mercurio y Venus, todos tienen algún satélite. Se dividen en dos grupos: Planetas pequeños, interiores, rocosos o terrestres (telúricos): son Mercurio, Venus, Tierra y Marte. Están cerca del Sol y son rocosos, densos, con muy poca atmósfera gaseosa. Planetas gigantes, exteriores, gaseosos o jovianos: son Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Están lejos del Sol, son gaseosos y tienen anillos. Planetas enanos: son cuerpos que cumplen las condiciones para ser planetas salvo la de haber barrido su órbita. Se hallan en diferentes localizaciones y se espera hallas muchos más. Hasta ahora, se conocen Ceres (en el cinturón de asteroides) y los que forman parte de los objetos transneptunianos, más allá de Neptuno, o kubewanos (en el cinturón de Kuiper): Plutón, Eris, Makemake, Haumea,… Cuerpos menores del sistema solar: son aquellos que no entran en las categorías anteriores. Entre ellos están: Satélites: son cuerpos que orbitan alrededor de los planetas. Mercurio y Venus no tienen. La Tierra tiene 1 (la Luna); Marte, 2: Deimos y Fobos; los planetas gigantes tienen decenas de ellos. Cometas: son cuerpos formados por polvo, hielo y rocas que giran alrededor del Sol. Tienen órbitas muy elípticas y pueden tardar milenios en dar una vuelta al Sol. La mayoría se cree que provienen de la nube de Oort, en los confines del Sistema Solar. Asteroides: son cuerpos rocosos que orbitan alrededor del Sol. No tienen forma esférica debido a su pequeño tamaño. La mayoría se encuentra en el cinturón de Asteroides, entre Marte y Júpiter.
BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA
La creación del hombre según la mitología pastafari.
“Para ir a donde no se sabe hay que ir por donde no se sabe.” San Juan de la Cruz “It must be a strange world not being a scientist, going through life not knowing--or maybe not caring about where the air came from, where the stars at night came from or how far they are from us. I WANT TO KNOW” Michio Kaku
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ORIGEN DEL UNIVERSO